De la lucha personal a la transformación regional: Conrad Harris, de Jamaica, habla de la importancia de los libros accesibles

Conrad Harris, director ejecutivo de la Sociedad de Ciegos de Jamaica (JSB), nació ciego en la Jamaica rural. Conservó algo de visión residual hasta los 12 años, cuando la perdió por completo. Para él, los debates del reciente Taller de la OMPI sobre el Tratado de Marrakech y el Consorcio de Libros Accesibles (ABC) en Trinidad y Tabago fueron profundamente personales.

Conrad era miembro de una familia de doce hijos, cinco hermanos y seis hermanas, y el único ciego. Cuando llegó el momento de ir a la escuela, sus padres lo recluyeron en casa y enviaron a un hermano menor en su lugar. Únicamente después de que un representante del Ejército de Salvación visitara a la familia, Harris fue matriculado en una escuela para ciegos.

Ese momento cambió el curso de su vida. Asistió a un instituto local y más tarde a la universidad, pero el acceso a materiales de lectura seguía siendo un problema constante.

Conrad Harris, con una camisa amarilla brillante, se sienta a una mesa y habla por un micrófono mientras lee una pantalla digital en braille. Lleva un cordón de identificación y delante de él hay una pequeña maceta sobre la mesa
Conrad Harris, director ejecutivo de la Sociedad de Ciegos de Jamaica (JSB). (Imagen: Consorcio de Libros Accesibles (ABC))

"Teníamos braille y me encantaba leer", recuerda Harris. "Me pasaba horas en la biblioteca del colegio, hojeando enciclopedias. Sin embargo, casi todos los libros que teníamos procedían de los Estados Unidos. Había muy poco contenido local"

Para acceder a los materiales jamaicanos, los estudiantes solían recurrir a voluntarios que les leían en voz alta mientras ellos tomaban notas. "Si hubiera tenido mis libros de texto en formatos accesibles, habría tenido tiempo para cultivar mis aficiones, socializar y hacer amistades", dice. "En la universidad, esas redes son tan importantes como la propia educación, pero cuando uno se esfuerza constantemente por acceder al material y tomar apuntes, pierde esas oportunidades."

Es esta experiencia vivida la que Harris llevó consigo al taller regional de Puerto España, que reunió a profesionales de 13 países del Caribe para avanzar en la aplicación del Tratado de Marrakech.

Las autoridades educativas regionales que asistieron al taller se hicieron eco de esa determinación. El Dr. Wayne Wesley, registrador y director general del Consejo de Exámenes del Caribe (CXC®), subrayó que la accesibilidad debe tratarse como una norma no negociable en todo el sistema educativo. "Los libros y materiales de examen accesibles no son sólo un requisito legal o ético: constituyen un imperativo moral que permite aprovechar todo el potencial del Tratado de Marrakech, que capacitará a las personas con discapacidad visual y a todos los alumnos para leer, aprender y prosperar", afirmó,“ subrayando la responsabilidad de los editores y las instituciones de garantizar que los alumnos ciegos o con discapacidad visual puedan leer, aprender y participar en igualdad de condiciones.

Una de las conclusiones más sorprendentes para Harris fue el progreso realizado por Trinidad y Tabago. La National Library and Information System Authority (NALIS) se ha convertido en la primera entidad autorizada del Caribe para producir libros de texto educativos accesibles gracias a la formación y el apoyo del ABC. También le sorprendió que muchos países de la región aún no hayan ratificado el Tratado de Marrakech. "Para mí, es algo obvio", dijo. "El costo no es significativo, y el impacto en la vida de las personas es enorme"

Tres panelistas se sientan detrás de una mesa con micrófonos. Conrad Harris está sentado a la izquierda, Lindsay Tyler, del Canadian Centre for Equitable Library Access (CELA), en el centro, y Helen Johnson, de NALIS, a la derecha, leyendo unas notas. Carteles con su nombre, botellas de agua y una planta decorativa se ven sobre la mesa mientras participan en un panel sobre entidades autorizadas en Trinidad y Tabago
A la izquierda: Conrad Harris, Centro: Lindsay Tyler, Centro Canadiense para el Acceso Equitativo a las Bibliotecas (CELA), Derecha: Helen Johnson, NALIS, en una mesa redonda sobre el tema de las entidades autorizadas. (Imagen: Consorcio de Libros Accesibles (ABC))
 

Igualmente alentador fue el nivel de compromiso de las oficinas de propiedad intelectual. "Fue impresionante ver en la misma sala, implicadas y colaborando, a personas de las oficinas de propiedad intelectual y de organizaciones que atienden a las personas con con dificultad para acceder al texto impreso. La cantidad de información que se comparte en este taller no está disponible en ningún otro sitio"

Jamaica ya se ha adherido al Tratado de Marrakech y ha incorporado sus disposiciones a la legislación nacional, pero Harris se sincera sobre la situación actual. "Las entidades autorizadas de Jamaica están aún en una fase inicial en lo que respecta a la producción de materiales locales accesibles", reconoció.

Eso está empezando a cambiar. La Sociedad de Ciegos de Jamaica (JSB) está recibiendo formación del Consorcio de Libros Accesibles para seguir el ejemplo de NALIS, y tiene previsto empezar a producir libros locales accesibles. La JSB también es miembro del Servicio Mundial de Libros del ABC, un catálogo en línea de más de un millón de libros accesibles, y se espera que el despliegue de la aplicación Dolphin EasyReader para sus usuarios amplíe significativamente el acceso.

Para Harris, el objetivo está claro: garantizar que las generaciones futuras no se enfrenten a las mismas barreras que él. "Todavía hay mucha información en Jamaica a la que no puedo acceder", dijo. "Espero que con esta formación y los materiales que produciremos, eso sea pronto cosa del pasado"

En última instancia, Harris imagina un futuro en el que los libros accesibles estén disponibles previa petición, en cualquier momento y lugar, sin necesidad de que otra persona los lea en voz alta. "Esa es la razón por la que estoy entusiasmado", dijo. "Cuando los alumnos ciegos están en igualdad de condiciones con sus compañeros, su potencial puede brillar de verdad"

Sobre el ABC

El Consorcio de Libros Accesibles (ABC) es una asociación público-privada dirigida por la OMPI que, junto con sus numerosos socios de todo el mundo, ha tenido una gran repercusión durante el último decenio. Desde su creación, el catálogo del Servicio Mundial de Libros del ABC ha cuadriplicado su tamaño hasta superar el millón de obras, gracias a la inclusión de las colecciones de las entidades autorizadas participantes. En 2024, el ABC proporcionó 225 000 archivos digitales accesibles del catálogo del ABC a personas con dificultad para acceder al texto impreso por conducto de sus entidades autorizadas. Además, gracias a los colaboradores en materia de formación y asistencia técnica, se ha facilitado el acceso a más de 20 000 libros de texto en más de 40 países de ingreso bajo, lo que ha mejorado el acceso a la educación de miles de jóvenes. El ABC se creó en junio de 2014 para alcanzar los objetivos del Tratado de Marrakech.

Acerca de la OMPI

La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) es el foro mundial en lo que atañe a servicios, políticas, información y cooperación en materia de propiedad intelectual. En tanto que organismo especializado de las Naciones Unidas, la OMPI ayuda a sus 193 Estados miembros a establecer un marco jurídico internacional equilibrado de PI para satisfacer las necesidades de la sociedad a medida que evolucionan. Además, ofrece servicios para la obtención de derechos de PI en diversos países y para la solución de controversias. También ofrece programas de fortalecimiento de capacidades para ayudar a los países en desarrollo a gozar de las ventajas que trae consigo la utilización de la PI. Facilita, asimismo, el libre acceso a bancos de información exclusivos sobre PI.


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ABC: Consorcio de Libros Accesibles

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